Conectate
Arriba

La nueva vida de Carola Correa

Desde que se fue a vivir a Olmué, esta mamá de 4 hijos —dos adolescentes y unos gemelos chicos—, chef y panelista de TV está muy feliz. Y es que Carola Correa viaja a Santiago dos a tres veces por semana donde aprovecha de concentrar sus múltiples actividades. Pero vuelve a su casa y disfruta el despertar en medio de la naturaleza, llevar a sus hijos a un colegio Waldorf e impartir sus talleres de activación de glándula pineal.

Carola es una mujer energética, de conversación fácil, gozadora y muy alegre. Junto a su marido, Francisco Toro, están disfrutando de esta nueva etapa viviendo alejados del mundanal ruido.

¿Por qué te fuiste a vivir fuera de Santiago?

Fue una inspiración tan fuerte que me vino de un momento a otro, sin pensarlo. A veces las cosas más importantes de la vida ocurren en segundos. De uno depende si escucha el mensaje. Y en mi caso lo escuché.

¿Te costó tomar la decisión?

Nada. La tomé de un momento a otro. La verdad es que la idea de hacer familia, despertar en el campo, abrir la ventana y encontrarse con naturaleza, vale más que todo!!! Al menos para mí. Criar a mis niños fuera o “semi” fuera del sistema fue lo que más me motivó.

Describe a grandes rasgos tu vida actual en relación con tu familia.

Somos achoclonados, independientes, libres, intensos, buenos para comer rico y caseros. En mi casa hay harta diversidad, debido a las edades de los niños. ¡Es bien entretenido! Es una casa bastante loca, pero de esas locuras lindas.

¿Cuáles han sido los principales beneficios de esta decisión?

Hoy día mi respuesta es “el colegio”. Tuve la bendición de encontrar aquí la educación Waldorf, la cual admiro y amo profundamente. Poder educar a los niños de esta manera ha sido el gran regalo de nuestro cambio. Es una educación completa, que toma en cuenta al ser completo, en todos sus ámbitos. Se educa a través del arte, del experimentar, de cultivar la tierra, de la alimentación saludable, del respeto por el medio ambiente y por el ser humano. Es maravilloso poder entregar estas herramientas a mis hijos, ya que serán capaces de desenvolverse en la vida de manera libre y consciente.

¿Te sientes feliz? Describe qué es ser feliz para ti.

Absolutamente feliz. Y agradecida de eso. La felicidad es un “temazo” hoy en día. Las personas confunden felicidad con alegría y no es así. La alegría es un momento, la felicidad es un estado. Un estado permanente donde la clave está en aquietar el campo emocional y, de esa manera, comenzar a vivir. Es una forma de vida, donde uno decide ser el piloto y apagar el piloto automático. Cuando somos consecuentes con nuestros sentimientos, con la forma de educar a los hijos y con la vida que llevamos comenzamos a entrar en la felicidad. En ese sentimiento comienza a desaparecer el miedo y nos reconocemos como seres libres. Y la libertad tiene mucho que ver también con la felicidad.

¿Cómo te organizas para estar en Olmué y en Santiago sin estresarte?

Adoro estar acá y me encanta estar allá. Generalmente estoy en Santiago dos veces por semana, y en esos días hago todo lo que tengo que hacer. Hay días en que hago muchas cosas. ¡Pero me encanta! Amo mi trabajo, por lo tanto, no hay estrés, solo agradecimiento.

¿Cómo fue el cambio para tus hijos que ya estaban acostumbrados en sus colegios de Santiago y ahora tienen educación Waldorf?

¡Fue muy grande! Tremendo cambio para ellos. Pero les gustó. Y hoy día me agradecen muchísimo, ya que se han descubierto a través de la educación. Se han dado cuenta de que son personas con muchos dones y creatividad, y mucho más conscientes que antes.

Dos de ellos ya son adolescentes. ¿Cómo ha sido esta etapa y qué ha sido lo más complejo?

Uno de los temas que hemos enfrentado es que Francisco, que tiene 18, está viviendo solo en Buenos Aires, ya que se fue a estudiar teatro. Soltar a un hijo no es fácil, ya que son inmaduros, no saben hacer muchas cosas y uno no sabe cómo se las van a arreglar solos. Pero tengo tanta confianza en la vida, que gracias a Dios no me ha costado mucho. Por no decir “nada”. Él ha estado bien, tuvo que aprender a cocinar y a cuidarse solo.

En el caso de Agustina, que tiene 17, lleva poco más de un año pololeando, es muy artista, amorosa y tiene las cosas bastante claras. La verdad es que no han habido grandes temas o problemas con ellos. ¡Por suerte!

¿Cuáles crees que son las áreas o temas más importantes con respecto a la educación de adolescentes?

Es que yo tengo un “tema” con la educación. Si educamos a los niños como robots, todos vestidos iguales, con el pelo corto y siguiendo todo el día reglas, ¿cómo podemos esperar que no se rebelen? Hoy día, lo que llaman educación es cualquier cosa menos eso. No podemos seguir “educando” a nuestros niños de esa manera. Al menos yo no estoy de acuerdo. Los niños necesitan confianza, amor, creatividad. Ese es el gran problema de hoy. Nuestros niños se están rebelando porque necesitan un cambio de manera urgente. A mis hijos los estoy educando de otra manera y me está funcionando.

¿Cómo ha sido educar a tus hijos mayores comparado con tus hijos chicos?

Muchísima diferencia. Los gemelos nacieron después de “la pineal”. Y la verdad es que ese evento trajo un antes y un después a mi vida y a la de mi familia. Seguramente con los grandes me equivoqué bastante al exigirles en el colegio, al tenerlos mucho solos por estar trabajando, etc. Los gemelos son niños privilegiados, ya que han sido criados 100% en el amor.

La comida ha sido protagonista en tu familia desde muy chica. ¿Cuál es un menú típico en tu casa?

Comida casera, alimentos de la feria, de la huerta, pan casero, miel, legumbres y tortillas. Mi lema es volver al origen. En mi casa se come rico, pero muy sencillo y muy casero.

¿Qué ingredientes no pueden faltar en tu cocina?

Miel, nueces, arroz integral, pan integral de mi primo Santiago, y hartas cosas más!!!

¿Qué opinas de la frase “Somos lo que comemos”?

Absolutamente de acuerdo. Como dijo Hipócrates “Que el alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”. Si comemos rico y sano nos sentimos bien. Si comemos chatarra y tomamos bebidas andamos hinchados, pesados y con sueño. Pero nadie cambia su alimentación de un día para el otro. Es un trabajo de conciencia que, por consecuencia, nos impulsa a cambiar la manera de alimentarnos, al darnos cuenta que no solo alimentamos el cuerpo físico, sino que mucho más que eso.

Acabas de lanzar una entretenida página web. ¿A quiénes está dirigida?

¡Me tiene feliz! Es un gran proyecto de mi vida que lancé el 1 de agosto. Se trata de entregar una receta cada día, que se aloja en la web y se viraliza en todas las redes sociales. Recetas sencillas, caseras, económicas… volviendo al origen. Me parece una manera de entregar algo a la vida que tanto que me ha regalado. Y eso lo hago a través de mis recetas, para que las personas se animen y vuelvan a cocinar en sus casas.

Déjanos tus comentarios!

comentarios

Más en Lo más visto

Sonríe Mamá & familia es un medio de comunicación que cuenta con un sitio web, una fanpage y una revista de papel a través de los cuales intenta acompañar a los padres y familias actuales en la crianza de sus hijos. Contamos con columnistas que nos apoyan con temas de salud, sicología y educación además de un equipo humano comprometido con la labor de informar.

Contáctanos

Copyright © 2017 Sonríe Mamá - LaPagina.cl