Seis músculos diferentes rodean los ojos y trabajan “como un equipo” de manera que ambos se puedan enfocar en el mismo objeto. En alguien con estrabismo, estos músculos no trabajan juntos. Como resultado, un ojo mira a un objeto, mientras el otro ojo se voltea en una dirección diferente enfocándose en otro. Cuando esto ocurre, se envían dos imágenes diferentes al cerebro provocando confusión.

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