El estreñimiento o constipación en los niños es una complicación frecuente y se produce cuando las heces se vuelven secas y duras, por lo que son difíciles de evacuar e incluso pueden provocan dolor.

Pero todas las personas tienen diferentes organismos y el ritmo intestinal varía de muy acelerado, al comienzo de la vida, para irse enlenteciendo conforme pasan los primeros meses.

El pediatra Mauricio Jarufe señala que no hay una frecuencia ideal en la que un niño deba hacer caca, ya que “es muy variable y la normalidad no está dada por la frecuencia de eliminación de las deposiciones”. Y en el caso de la estitiquez, indica que en general tiene directa relación con la dieta y la actividad física, aunque en el menor de los casos se puede tratar de un problema más severo.

Consulta al médico

En los niños la constipación puede ir asociada al malestar abdominal, la sensación de pesadez y/o un dolor cólico, y la consulta al médico solo es recomendada “cuando se ha alterado de manera importante el ritmo habitual de defecación, cuando se estén produciendo molestias asociadas y como suele pasar en los lactantes, cuando sea posible visualizar deposición dura que el niño no logra expulsar”, explica el pediatra.

Para evitar el estreñimiento, el Dr. Jarufe indica que “es fundamental el aporte de líquidos abundantes, de preferencia agua, y además aportar fibra a través de frutas con cáscara y verduras, especialmente las de hojas verdes, y por supuesto, evitar los alimentos astringentes  que promueven la estitiquez, como el plátano, la zanahoria o el arroz blanco”.

Calita

Con respecto a la tradicional “calita” que usaban las mamás o abuelas con sus hijos, el pediatra explica que “el estímulo local suele ser efectivo en generar una respuesta refleja de vaciamiento de la ampolla rectal, y por lo tanto la “calita” puede usarse ocasionalmente para vaciar una ampolla llena”.

Asimismo, en los casos en que los niños están en edad del retiro de pañales, el médico aconseja que los padres o cuidadores observen el rango de horario habitual en que el niño defeca, de forma que sea una costumbre llevarlo al baño y mantenerlo sentado por algunos minutos, en esos horarios.

La estitiquez, entonces, se produce por el tipo de deposiciones y la dificultad para eliminarlas, no por la frecuencia de eliminación. El médico agrega que “en los hábitos de defecación, una vez dejados los pañales, inciden una serie de factores que en ocasiones comprenden el ámbito del desarrollo psicológico de los niños, por lo que ante problemas al respecto es recomendable consultar al pediatra”.

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