Niños y viajes: todo lo que debes considerar

Además de los pasajes y otros documentos necesarios, las reservas de alojamiento y todo lo que hay que echar a las maletas, para unas buenas vacaciones con niños hay que contemplar varios aspectos más, como la edad que tienen, el destino y los tipos de viajes.

La Dra. Paula Guzmán, jefa de pediatría de Clínica Universidad de los Andes, explica que es fundamental averiguar sobre las vacunas necesarias. “El niño tiene que estar con todas sus vacunas al día y cerciorarse si necesita alguna especial según el destino. Por ejemplo, un recién nacido podría contagiarse fácilmente con enfermedades de otros países, por eso, no se aconseja viajar con menores de tres meses si no es estrictamente necesario”.

Además, en muchas partes, sobre todo en el Caribe, hay mala higiene o no tienen agua potable y es importante considerarlo por la preparación de la leche y las comidas. Es recomendable usar agua hervida o embotellada y comer alimentos cocidos, sobre todo si se viaja con niños chicos.

También sugiere llevar un botiquín básico y los remedios que se consumen habitualmente.

Precauciones en los traslados

Con el destino definido y, antes de comprar los pasajes o determinar la hora de partida, una buena opción para evitar complicaciones durante el trayecto, es hacerlo de noche, para que los niños duerman la mayor parte del tiempo.

En cuanto al transporte, una de las complicaciones más habituales en menores son los mareos, que pueden evitarse con ciertas medidas. Pero, si estas no son suficientes, hay que consultar al pediatra.

Los mareos son más frecuentes entre los tres y doce años de edad, y al viajar en auto, sobre todo, al mirar algo fijo como una pantalla o libro, igual que al moverse mucho. “Lo ideal es que no pinten, lean ni vean un celular o pantalla, excepto las que van detrás del asiento delantero. Es mejor que siempre miren para adelante y no para el lado”, aclara la Dra. Guzmán.

También se dan bastante en barcos. Para esto la especialista recomienda prevenir comiendo liviano al principio para ver cómo se va a reaccionar. Si el niño se marea, debe quedarse lo más tranquilo posible.

En tanto, en avión es poco frecuente, pero si hay antecedentes, es bueno comer liviano y no tomar líquidos con gas. En cambio, sí es común que tengan dolor de oídos. Para que los niños más chicos no lo sufran, durante el despegue y aterrizaje pueden estar succionando un chupete, mamadera o bombilla. Los más grandes pueden comer algo o bostezar.

Para que todos estén más tranquilos durante un vuelo, hay que llevarles sus juguetes, cosas para que se entretengan, lápices, libros para pintar, etc. Además, darle la posibilidad de caminar en el avión. Hasta los dos años, es mejor llevarles comida (colados y leche). Después, que coman lo del avión, pero cocido, no crudo, y liviano, además de tomar jugo o agua en lugar de bebidas gaseosas.

Para los viajes en auto, las paradas son muy importantes. Éstas deben hacerse máximo cada cuatro horas, y hay que bajarse, aprovechar de ir al baño, caminar, cambiar el pañal, darle algo de comer, que juegue.

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