Padres ansiosos: ¡No traspasemos miedos a los hijos!

LEER ARTICULO COMPLETO

No hay manera de evitar la ansiedad cuando eres padre de familia. Y es que al tener un hijo es natural preocuparse por su bienestar, porque nada le falte y en general porque estemos haciendo un buen papel como mamá o papá.

Especialmente cuando somos padres primerizos es evidente nuestra inquietud por tapar al bebé aun cuando no hace tanto frío, verificar si respira cuando está dormido o detener inmediatamente el más mínimo llanto. Esta sobreprotección y “sobre-atención” se reflejará en ciertos rasgos de personalidad del primogénito, algunos positivos y otros no tanto. No podremos evitar este impacto, porque es parte del proceso natural de ir aprendiendo a criar un hijo.

Suele suceder que con los siguientes hijos los papás están más relajados por la experiencia adquirida y, sin dejar de atender a sus pequeños, la protección se entrega con más confianza y medida.

Cosa de personalidad

Sin embargo, hay padres que por naturaleza son más aprehensivos. No solo con respecto a la crianza de los hijos, sino en todos los aspectos de su vida. Cuando se tiene este tipo de personalidad es necesario vigilar las actitudes, reacciones, gestos y palabras que utilizamos frente a los hijos en determinadas situaciones, para tratar de evitar transmitirles nuestros miedos e inseguridades.

No obstante, en general se ha observado que en aquellos hogares donde al menos uno de los padres es aprehensivo, uno o más hijos también lo serán. Hay características que se heredan de generación en generación, pero como persona que ha vivido más años siendo “preocupón”, le podrás dar a tu hijo grandes enseñanzas sobre el manejo adecuado de la ansiedad (lo que te ha funcionado a ti), permitiéndole tener una mejor calidad de vida desde edad más temprana.

Consejos

Identificar miedos y temores propios

Lo primero que tenemos que hacer para ayudar a los hijos con este tema es identificar nuestras propias inseguridades y temores. Es la parte complicada, porque a veces tenemos tan arraigadas ciertas preocupaciones que nos es difícil reconocerlas. A veces son claras para quienes nos rodean, menos para nosotros mismos. Si quieres mejorar como papá o mamá debes sobreponerte a la incomodidad de hablar de tus defectos y preguntar a la pareja, familiar o amigo cercano sobre los miedos que podemos estar transmitiendo a los hijos.

Hablar con los hijos

Para un mejor manejo de la ansiedad es bueno hablar con los hijos sobre los temores que tú tienes de ciertos temas. Admitir, por ejemplo, que te pones nervioso en medio de un grupo de personas que no conoces, seguido de la frase: “pero he encontrado que si hago XXX, me ayuda a tranquilizarme”.

Crecimiento personal

Trabajar en ti es fundamental, ya que si tienes aprehensiones que incluso te impiden hablar de algún tema, tu hijo absorberá las señales que transmites y se alarmará, determinando su respuesta a situaciones similares. Tu crecimiento personal es la mejor manera de ayudar a tus hijos.

Proyecciones

Es posible que estemos proyectando nuestra historia en nuestros hijos, sin que necesariamente haya una base para hacerlo. Una mujer que había tenido muchas dificultades para hacer amistades durante su infancia estaba muy preocupada de que a su hijo le sucediera lo mismo. Cada vez que volvía a casa del colegio lo llenaba de preguntas: “¿Con quién estuviste en el recreo? ¿Te juntaste con XX el día de hoy? El niño, cansado de los interrogatorios, evadía a su madre. La mujer pensaba que su hijo evitaba responderle porque estaba siendo rechazado en el colegio como ella lo había sido en su infancia. Un día fue a “espiarlo” durante el recreo. Efectivamente, su hijo estaba solo, a un lado del jardín. Al acercarse a hablar con su hijo, el niño le dijo: “¡Cuidado, mamá! Te van a pegar con la pelota y no me vas a dejar tapar el gol… ¡soy el arquero!”. Esta anécdota le ayudó a la preocupada madre a relajarse y a cuidar de no seguir proyectándose en su hijo.

Aunque molesta e intrusiva, la ansiedad es una muy buena maestra que nos enseña a conocernos y a manejarnos mejor cada día. Aprovechemos esta oportunidad, no solo para nuestro crecimiento personal sino también por el bienestar y adecuado desarrollo de nuestros hijos.

 

Por: Mónica Bulnes, sicóloga. www.preguntaleamonica.com

Escrito por
Más por Sonrie Mama

¿Sabías que el celular daña tu piel?

Mucho se habla acerca de los daños que provoca el sol en...
Leer Más

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *