Aunque el nacimiento puede ser visto como la separación de la madre y su hijo, los últimos estudios internacionales indican que los recién nacidos necesitan ser mantenidos en el cuerpo de su madre después del alumbramiento para sobrevivir, ya que le permite regular una serie de funciones biológicas, emocionales y psicológicas, facilitándoles la seguridad y confianza a lo largo de la vida.

Es en ese momento cuando la madre y su hijo “fijan sus miradas por primera vez y se liberan hormonas que permiten que este contacto piel con piel sea la continuación de una relación que comenzó en la vida intrauterina y que se irá fortaleciendo con el paso de los años, según las experiencias de cada familia”, explica el matrón y académico Facultad de Medicina de la U. San Sebastián, Juan Carlos Chirino.

En este sentido y buscando facilitar el apego madre-hijo, el Estado a través del Programa de Apoyo al Recién Nacido —que complementa el Sistema de Protección Integral a la Infancia Chile Crece Contigo— entrega un set de implementos básicos para el recién nacido y educación para las familias para recibir al nuevo integrante.

Entre los implementos que entrega está el Mei Tai, “un portabebés ergonómico que respeta la postura natural del recién nacido y además es cómodo para la mamá o papá, permitiendo favorecer el contacto corporal continuo que necesita el ser humano después del nacimiento, fortaleciendo los vínculos afectivos, seguridad, tranquilidad, regulación de los sistemas fisiológicos, correcto desarrollo de las caderas, maduración lenta y armoniosa de la columna, mejor dormir, lactancia materna natural, entre otros beneficios que cada madre o figura de apego descubre cuando lo utiliza”, explica Chirino.

Varias opciones

El contacto madre-hijo es importante. El recién nacido busca y necesita el contacto corporal o apego. “Se debe extender por lo menos durante el primer año de vida y es conocido como periodo de exterogestación, tiempo donde el recién nacido necesita completar su desarrollo fuera del útero y el cual debemos respetar y facilitar, ya que impacta positivamente en la vida de la madre y de su hijo”, puntualiza el docente.

Agrega que existen varios tipos y modelos de portabebés, “como el fular, bandoleras y mochilas ergonómicas, que pueden ser utilizados desde el primer día que el recién nacido está en brazos, sin contar con límites de años en su uso, siempre considerando el portabebés adecuado para cada etapa y respetando la postura natural para ambos (recién nacido y porteador)”.

El académico USS añade que al momento de elegir “se debe considerar el peso, talla, desarrollo del bebé y las necesidades de la madre o porteador, además de conocer muy bien el manual de uso, para evitar posturas inadecuadas u otras complicaciones. Para esto existen varios sitios de interés donde se enseñan el correcto uso y beneficios del portabebés.

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