Lactancia: ¿qué son las bifidobacterias?

Cada día son más conocidos los innumerables beneficios exclusivos que se obtienen a través de la leche materna. Nutricionalmente es el alimento más completo que reciben los bebés. Pero además entrega factores protectores inigualables que se encuentran muy por sobre las fórmulas lácteas o leches artificiales que actualmente circulan en el mercado.

Estos factores protectores están presentes en la leche de mujeres de distintas razas, orígenes, ubicación geográfica, estrato socio-económico y/o cultural, lo que indica que su presencia es un fenómeno transversal y que la calidad de la leche materna es independiente de la madre productora: siempre es óptima y de excelencia.

Si bien los bebés alimentados con leche materna también pueden cursar diversos tipos de enfermedades, los factores inmunológicos y protectores de ésta aminoran la gravedad y los efectos. Se calcula que un bebé que ingiere al menos 0.8 litros diarios de leche materna recibe paralelamente entre 1 y 10 millones de bacterias de diversas especies y géneros que trabajan en su organismo.

Probióticos

Las bacterias lácticas son probióticos de origen humano presentes en la leche materna que se traspasan de madre a hijo. Colaboran en la iniciación y desarrollo de la microbiota intestinal del bebé. Un tipo de ellas son las bifidobacterias.

Las bifidobacterias habitan en el intestino y forman parte de la flora intestinal. Ayudan en el proceso de digestión y se relacionan con una menor incidencia de alergias alimentarias, trastorno de alta incidencia entre los recién nacidos de hoy en día.

A los bebés alimentados con lactancia materna exclusiva, definido por la Organización Mundial de la Salud como “lactante alimentado únicamente con leche materna”, no se le dan otros líquidos ni sólidos, ni siquiera agua, exceptuando la administración de soluciones de rehidratación oral, vitaminas, minerales o medicamentos en forma de gotas o jarabes. Estos bebés disminuyen su riesgo en más de un 60 por ciento de cursar enfermedades como gastroenteritis aguda y en más de un 50 por ciento de cursar enterocolitis, entre otras cosas.

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Actualmente, científicos trabajan para obtener y procesar este probiótico, a fin de darle otros usos debido a su gran valor protector y beneficios asociados.

 

Por: Claudia Serrano, nutricionista y asesora en lactancia materna. 

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