Debido a un traumatismo efectivamente se puede cortar el frenillo labial superior y este tiende a sangrar bastante, lo que provoca mucho susto en el niño.

Lo cierto es que es un accidente bastante común en los niños ya que un simple golpe durante el juego es suficiente para producir la ruptura.

Toma nota

  • Lo ideal es acudir a un centro odontológico de urgencia porque muchas veces el trauma no solo afecta al frenillo sino también a los dientes.
  • Si solo se cortó el frenillo, el odontólogo indicará dieta blanda, no irritante y fría por algunos días.
  • También indicará enjuagatorios o topicaciones de clorhexidina con ayuda de un cotonito.

Por: Dra. María Teresa Picasso, odontopediatra.